EDITORIAL: Amnesia espiritual

 
SPRINGFIELD, Tenn. (BP) -- Una de las declaraciones que encontramos frecuentemente en la Biblia al describir la historia del pueblo de Israel y su relación con Dios es que "se olvidaron del Señor su Dios." La amnesia es considerada la pérdida o debilidad notable de la memoria. Cuando esto ocurre, nos olvidamos de acontecimientos, información y experiencias que hemos adquirido a través del tiempo.

Jueces 3:7 (NTV) nos recuerda "Los israelitas hicieron lo malo a los ojos del Señor. Se olvidaron del Señor su Dios y sirvieron a las imágenes de Baal y a los postes dedicados a la diosa Asera." La amnesia espiritual es un problema serio y grave que produce confusión, obstaculiza el crecimiento y lleva a la apostasía.

En primer lugar, esta produce confusión o desorientación. Cuando enfrentamos cambios bruscos, crisis y momentos difíciles estos nos estremecen y prueban nuestra entereza espiritual. Olvidar quién es nuestro Dios y lo que Él ha hecho por nosotros puede hacer que perdamos el rumbo. Nos aterramos. Llenos de temor, buscamos otras tablas de salvación. Nos apartamos de el. Y es por esto que es fundamental recordar una y otra vez el pacto que Dios ha hecho con nosotros. Ese pacto es eterno, no cambia de un día para otro. No varía con el tiempo. Él cumple sus promesas. Cuando Dios asume un compromiso no lo hace a la ligera o sin conocer los inagotables e inmensurables recursos de su poder. El salmista dijo: "Él nos hace recordar sus maravillosas obras. ¡Cuánta gracia y misericordia tiene nuestro Señor! Piensa y recuerda lo que Dios ha hecho por ti." Salmos 111:4 (NTV)

En segundo lugar, la amnesia espiritual obstaculiza nuestro crecimiento y búsqueda de Dios. Cuando desperdiciamos nuestra espera y nos desesperamos por la dureza de las circunstancias, nos olvidamos de Sus propósitos eternos. Salimos corriendo en busca de respuestas, remiendos y paños calientes. Olvidamos las lecciones del pasado. La sala de espera de Dios es un lugar en donde podemos experimentar Su maravillosa presencia y Su poder transformador. Oseas 4:6 (NTV) nos recuerda "Mi pueblo está siendo destruido porque no me conoce. Así como ustedes, sacerdotes, se niegan a conocerme, yo me niego a reconocerlos como mis sacerdotes. Ya que olvidaron las leyes de Dios, me olvidaré de bendecir a sus hijos." En medio de esta pandemia mundial del COVID-19, hagamos memoria y dejemos que Dios nos ayude a crecer y a no desperdiciar el tiempo que nos está dando.

En tercer y último lugar, la amnesia espiritual conduce a la apostasía espiritual. En el tiempo de los Jueces, la desobediencia del pueblo de Israel causó muchas veces que Dios permitiera que otras naciones los capturaran. Al olvidar lo que Dios había hecho por ellos, buscaron otros dioses. Se apartaron del Dios de Abraham y su pecado los esclavizó. En tiempos difíciles y cambiantes podemos aferrarnos a la desobediencia y a vivir en esclavitud en lugar de vivir la vida abundante que Dios nos ofrece. Olvidarnos de Dios crea problemas grandes, nos pone en aprietos y desata consecuencias desastrosas. Nos pone en la bajada de la apostasía. Por el contrario, cuando tenemos presente y fresco en la mente la fidelidad de Dios evitamos alejarnos de Sus caminos. Israel al igual que nosotros podemos olvidar rápidamente las obras maravillosas de Dios. ¿De qué manera está obrando Dios en tu vida en este tiempo? ¿Qué estás aprendiendo de esta situación? No olvidemos las lecciones que Dios nos está dando en esta experiencia del Coronavirus. Regresar al nuevo "normal" no será beneficioso si salimos iguales de como entramos. Dios desea que salgamos más conscientes, fortalecidos y habiendo crecido con las experiencias vividas.

Luís R. Lopez es Director Asociado de Misiones en la Asociación Bautista del Condado Robertson en Springfield, Tenn.
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